Planeacion. 3a. Etapa del Proceso de Enfermería


La planificación es una fase sistemática del proceso de enfermería que nos ayuda  a la toma de decisiones y a la resolución de problemas. Durante la planeación el profesional de enfermería consulta los resultados de valoración y los diagnósticos del paciente, para orientarse durante los objetivos del paciente y la selección de las intervenciones de enfermería necesarias para prevenir, reducir o eliminar los problemas de salud del paciente. La intervención de enfermería es cualquier tratamiento basado en el juicio clínico y los conocimientos  que lleva a cabo un profesional de enfermería para favorecer los resultados del paciente.


Aunque la planificación es básicamente la responsabilidad del profesional de enfermería, la información del paciente y de los allegados es esencial para que el plan resulte eficaz. Los profe­sionales de enfermería no planifican para el paciente, sino que lo animan a participar activa­mente en la medida de lo posible.
TIPOS DE PLANIFICACION:
La planificación comienza con el primer contacto con el paciente y continúa hasta que finaliza la relación profesional de enfermería-paciente, habitualmente cuando el centro de asistencia sanita­ria da el alta al paciente.
PLANIFICACIOPN INICIAL:
La planificación debe iniciarse tan pronto como sea posible tras la valoración inicial, especialmente debido a la tendencia a acortar las estancias hospitalarias.
PLANIFICACION CONTINUADA:
A medida que los profesionales de enfermería van obteniendo nueva in­formación y van evaluando las respuestas del paciente a los cuidados, pueden individualizar más el plan de cuidados ini­cial. La planificación continuada también tiene lugar al princi­pio de un turno, cuando el profesional de enfermería planifica los cuidados que administrará ese día. Ateniéndose a los datos que van actualizándose, el profesional de enfermería lleva a cabo la planificación diaria con los siguientes fines:
1.      Determinar si el estado de salud del paciente ha experi­mentado algún cambio.
2.      Establecer las prioridades en el plan de cuidados del pa­ciente durante el turno.
3.              Decidir en qué problemas centrarse durante el turno.
4.      Coordinar las actividades de enfermería de forma que en cada contacto con el paciente pueda abordarse más de un problema.

 PLANIFICACION DEL ALTA:
La planificación del alta, el proceso de prever y planificar las necesidades tras el alta, es una parte esencial de los cuidados integrales de la salud y debe abordarse en cada plan de cuidados del paciente.
. La planificación eficaz del alta comienza con el primer contacto con el paciente e implica una valoración completa y continuada para obtener información sobre las necesidades continuadas del paciente.
DESARROLLO DE PLANES DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA
El producto final de la fase de planificación del proceso de enfermería es un plan de cuidados formal o informal. Un plan de cuidados de enfermería informal es una estrategia de actuación que existe en la mente del profesional de enfermería. Un plan de enfermería formal es una guía escrita o informatizada que organiza la información sobre los cuidados del pa­ciente.
Un plan de cuidados estandarizado es un plan formal que especifica los cuidados de enfermería para grupos de pacientes con necesidades comunes. Un plan de cuidados individualizado es un plan que se ha personalizado para responder a las necesidades exclusivas de un paciente en concreto, necesi­dades que no se abordan en el plan de cuidados estandarizado. Cuando los profesionales de enfermería utilizan los diagnósticos de enfermería del paciente para establecer objetivos y seleccionar las intervenciones de enfermería, el resul­tado es un plan de cuidados holístico e individualizado que responderá a las necesidades específicas del paciente.
El plan de cuidados integral de un paciente está constituido por diversos documentos diferentes que:
A)   Describen los cui­dados sistemáticos imprescindibles para hacer frente a las ne­cesidades básicas.
B)   Responden a los diagnósticos de enfermería y a los problemas interdependientes.
C)   Especifican las responsabilidades de enfermería para llevar a cabo el plan médico de cuidados.

ENFOQUES ESTANDARIZADOS PARA LA PLANIFICACIÓN DE CUIDADOS
Los estándares de cuidados definen actividades de enfer­mería para pacientes con problemas médicos similares en vez de para individuos, y describen cuidados alcanzables, y no cui­dados de enfermería ideales. Establecen las intervenciones de las cuales son responsables los profesionales de enfermería; no contienen intervenciones médicas. Los estándares de cuidados suelen ser registros del centro y no forman parte del plan de cuidados del paciente, pero se puede hacer referencia a ellos en dicho plan.
 Los planes de cuidados estandarizados son guías preimpresas para los cuidados de enfermería de un paciente que tiene una necesidad que surge con frecuencia en el centro. Están re­dactados desde la perspectiva de los cuidados que el paciente puede esperar.
 Los planes de cuidados estandarizados:
  Se conservan con el plan de cuidados individualizado del paciente en la unidad de enfermería. Cuando se da el alta al paciente, pasan a formar parte de la historia clínica per­manente de éste.
  Proporcionan intervenciones detalladas y contienen adicio­nes o anulaciones a los estándares de cuidados del centro.
Al igual que los estándares de cuidados y los planes de cui­dados estandarizados, los protocolos son documentos preimpresos que indican las acciones que suelen ser necesarias para un grupo específico de pacientes. Dependiendo del centro, los protocolos pueden o no incluirse en la historia per­manente del paciente.
Las guías y los procedimientos se desarrollan para dirigir las respuestas a situaciones que ocurren con frecuencia. Las guías son registros institucionales y no forman parte del plan de cuidados ni de la historia permanente del pa­ciente.
Un protocolo estandarizado es un documento escrito rela­tivo a guías, reglas, normas u órdenes en relación con los cui­dados del paciente. Los protocolos estandarizados proporcio­nan a los profesionales de enfermería la autoridad para llevar a cabo intervenciones específicas bajo ciertas circunstancias, a menudo cuando no hay un médico disponible de inmediato.
El profe­sional de enfermería utiliza los planes de cuidados estandariza­dos para aquellos problemas predecibles que se producen habitualmente, y redacta a mano un plan individualizado para los problemas poco comunes o para los problemas que requieren una atención especial.
FORMATOS PARA LOS PLANES DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA
Aunque los formatos difieren de un centro a otro, el plan de cuidados suele organizarse en cuatro columnas o categorías:
a) diagnósticos de enfermería
b) objetivos/resultados esperados
 c) prescripciones de enfermería
 e) evaluación.
 Algunos cen­tros utilizan un plan de tres columnas en el que la evaluación se realiza en la columna de objetivos o en las notas de enferme­ría: otros tienen un plan de cinco columnas, que añade una co­lumna para los datos de la valoración antes de la columna de diagnósticos de enfermería.
PLANES DE CUIDADOS DEL ESTUDIANTE
Debido a que los planes de cuidados del estudiante son una ac­tividad de aprendizaje además de un plan de cuidados, pueden ser más extensos y detallados que los planes de cuidados que utilizan los profesionales de enfermería en ejercicio. Para ayu­dar a los estudiantes a aprender a redactar planes de cuidados, los educadores pueden exigir que se escriba a mano más de un plan. También pueden modificar el plan de tres, cuatro o cinco columnas añadiendo una columna para «Fundamento lógico» detrás de la columna de prescripciones de enfermería. El fun­damento lógico es el principio científico proporcionado como la razón para seleccionar una intervención de enfermería dada.
PLANES DE CUIDADOS INFORMATIZADOS
Los ordenadores se utilizan cada vez con mayor frecuencia para guardar los planes de cuidados de enfermería. Para un plan individualizado se escogen los diag­nósticos adecuados de un menú propuesto por el ordenador. A continuación, el ordenador muestra una relación de posibles objetivos e intervenciones de enfermería para estos diagnósti­cos; el profesional de enfermería selecciona los que son ade­cuados para el paciente y teclea cualquier objetivo o interven­ción de enfermería que no aparezca en el menú. El plan de cuidados puede leerse en pantalla o imprimirse una copia de trabajo actualizada.
 PLANES DE CUIDADOS MULTIDISCIPLINARIOS (INTERDEPENDIENTES)
Un plan de cuidados multidisciplinario es un plan estandari­zado que describe los cuidados necesarios para pacientes con trastornos frecuentes y predecibles habitualmente de tipo medico. Estos planes, también conocidos como planes de cuida­dos interdependientes o vías críticas, establecen una secuen­cia de cuidados que deben administrarse cada día durante la duración programada del ingreso para el tipo específico de trastorno.
El plan suele estar organizado con una columna para cada día, y relaciona las intervenciones que deben llevarse a cabo y los resultados del paciente que deben lograrse en ese día. El plan de cuidados multidisciplinario cuenta con tantas colum­nas como días preestablecidos se asignan al grupo de diagnós­tico relacionado (GDR) del paciente.
DIRECTRICES PARA LA REDACCIÓN DE LOS PLANES DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA
Para redactar planes de cuidados de enfermería se deben seguir las directrices que se exponen a continuación:
1.      Fechar y firmar el plan. La fecha del día en el que se re­dacta el plan es esencial para la evaluación, la revisión y la planificación futura. La firma del profesional de en­fermería muestra su responsabilidad con respecto al pa­ciente y a la profesión de enfermería, puesto que puede evaluarse la eficacia de las acciones de enfermería.
2.  Utilizar encabezamientos de categorías: «Diagnósti­cos de enfermería», «Objetivos/resultados esperados», «Intervenciones de enfermería» y «Evaluación». Incluir una fecha para la evaluación de cada objetivo.
3.      Para comunicar las ideas utilizar símbolos y palabras clave de uso aceptado en el lenguaje médico o en espa­ñol, en lugar de frases completas. Por ejemplo, escribir «Cambiar de posición cada 2 h» en lugar de «Cambiar de posición al paciente cada dos horas». O escribir «Limpiar la herida con H2O: cada 12 h». en lugar de «Limpiar la herida del paciente con agua oxigenada dos veces al día, mañana y noche». Véase en la Tabla 20-4 una lista de abreviaturas médicas estándar.
4.  Ser específico. Debido a que actualmente los profesio­nales de enfermería trabajan en turnos de distinta dura­ción, de forma que algunos tienen turnos de 12 horas y otros de 8 horas, es todavía más importante ser especí­fico sobre el momento en que se debe realizar una inter­vención. Si en la orden se indica «cambiar el aposito en cada turno», podría significados veces en 24 horas, o tres veces en 24 horas, dependiendo de la duración del turno. Este error de comunicación es aún más grave cuando se ordena administrar las medicaciones «en cada turno». Para clarificar la información deben escribirse las horas específicas durante un período de 24 horas.
5.     Remitir a los libros de procedimientos u otras fiientes de información en vez de incluir todos los pasos en un plan escrito. Por ejemplo: «Consultar el libro de procedimientos para los cuidados de la traqueostomía», o adjun­tar un plan de enfermería estándar sobre procedimientos tales como los cuidados tras radiación implantación y los cuidados preoperatorios y postoperatorios.
6.     Adaptar el plan a las características específicas del pa­ciente, garantizando que recoge las preferencias de éste, como las preferencias sobre los horarios de los cuidados y los métodos empleados. Esto refuerza la sen­sación de individualidad y de control del paciente. Por ejemplo, la orden escrita de enfermería «Servir zumo de ciruela en el desayuno en lugar de otros zumos» indica que se dio a elegir al paciente entre varias bebidas.
7.     Asegurarse de que el plan de enfermería incorpora me­didas preventivas y de mantenimiento de la salud ade­más de medidas restauradoras. Por ejemplo, la puesta en práctica de la prescripción «Proporcionar asistencia para ejercicios de arco de movilidad en las extremidades afectadas cada 2 h» previene las contracturas articulares y mantiene la fuerza muscular y la movilidad articular.
8.     Asegurarse de que el plan incluya intervenciones para la valoración continuada del paciente (p. ej., «Inspec­cionar la incisión cada 8 h»).
9.     Incluir actividades interdependientes y de coordina­ción. Por ejemplo, la enfermera puede escribir pres­cripciones para consultar al  especialista en dietética o al fisioterapeuta aspectos específicos de los cuidados del paciente.
10.Incluir planes para el alta del paciente y para las nece­sidades de cuidados en el domicilio. A menudo es ne­cesario consultar y llegar a un acuerdo con el profesio­nal de enfermería comunitaria, el trabajador social e instituciones específicas que proporcionan información sobre el paciente y el equipo necesario. Si los planes del alta y las instrucciones son voluminosos y complejos, pueden añadirse como apéndices.

EL PROCESO DE PLANIFICACIÓN
En el proceso de desarrollo de los planes de cuidados del pa­ciente, el profesional de enfermería lleva a cabo las siguientes actividades:
  Establecimiento de prioridades.
  Establecimiento de los objetivos del paciente/resultados esperados.
  Selección de las intervenciones de enfermería.
  Redacción de las prescripciones de enfermería.

ESTABLECIMIENTO DE PRIORIDADES
El establecimiento de prioridades es el proceso dirigido a es­tablecer una secuencia preferente para abordar los diagnósticos y las intervenciones de enfermería. El profesional de en­fermería y el paciente comienzan la planificación decidiendo qué diagnóstico de enfermería requiere atención en primer lu­gar, cuál la requiere en segundo lugar, y así sucesivamente.
 Las prioridades van cambiando a medida que las respuestas a los problemas y los tratamientos del paciente se modifican. Al asignar las prioridades se deben considerar diversos factores, entre ellos los siguientes:
1.- Valores y creencias del paciente en relación con la salud
2.- Prioridades del paciente
3.- Recursos a disposición del profesional de enfermería y del paciente
4.- Urgencia del problema de salud
5.- Plan de tratamiento médico

ESTABLECIMIENTO DE LOS OBJETIVOS DEL PACIENTE/RESULTADOS ESPERADOS
Una vez establecidas las prioridades, el profesional de enfer­mería y el paciente establecen los objetivos para cada diagnóstico de enfermería. En un plan de cuida­dos, los objetivos/resultados esperados describen, en térmi­nos de respuestas observables del paciente, qué espera lograr el profesional de enfermería ejecutando las intervenciones de enfermería.

CLASIFICACIÓN DE LOS RESULTADOS DE ENFERMERÍA
Para poder incluir los datos de enfermería en bases de datos in­formáticas que se analicen y utilicen en la práctica de enferme­ría es preciso emplear en todas las fases del proceso de enfer­mería un lenguaje de enfermería normalizado. Con esta finalidad, las investigadoras han desarrollado una taxonomía, la Clasificación de resultados de enfermería (NOC, Nursing Outcomes Clasification), para describir los resultados del pa­ciente que responden a las intervenciones de enfermería.

FINES DE LOS OBJETIVOS/RESULTADOS ESPERADOS
Los fines de los objetivos/resultados esperados son los si­guientes:
1.      Orientan en la planificación de las intervenciones de en­fermería. Las ideas para estas intervenciones surgen con mayor facilidad si los resultados esperados expresan con claridad y concreción las metas que el profesional de en­fermería pretende alcanzar.
2.      Sirven como criterios para evaluar la evolución del pa­ciente. Aunque se desarrollan en la etapa de planificación del proceso de enfermería, los resultados esperados sirven de criterio para evaluar la eficacia de las intervenciones de enfermería y la evolución del paciente en la etapa de evaluación (véase el Cap. 19).
3.      Permiten al paciente y al profesional de enfermería de­ terminar cuándo se ha resuelto un problema.
4.      Contribuyen a motivar al paciente y al profesional de enfermería, al infundir a ambos un sentimiento de logro. A medida que se van alcanzando los objetivos, ambos ven que sus esfuerzos han merecido la pena. Esto les motiva para continuar el plan, especialmente cuando es preciso realizar cambios difíciles en el estilo de vida.

RELACIÓN ENTRE LOS OBJETIVOS/RESULTADOS ESPERADOS Y LOS DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA
Los objetivos derivan de los diagnósticos de enfermería del paciente, en particular de la primera parte de su enunciado (problema). La parte del enunciado relativa al problema con­tiene la respuesta no sana; indica aquello que debe cambiar. Por consiguiente, los objetivos esenciales para un paciente dado derivan del problema.
Para cada diagnóstico de enfermería, el profesional de en­fermería debe escribir al menos un resultado previsto que, cuando se alcance, demuestre directamente la resolución del problema.
COMPONENTES DE LOS ENUNCIADOS DE OBJETIVOS/ RESULTADOS ESPERADOS
Los enunciados de objetivos/resultados esperados deben cons­tar, en general, de los siguientes cuatro componentes:
1.     Sujeto. El sujeto, un sustantivo, es el paciente, cualquier parte del paciente o un atributo del mismo, como el pulso o la producción de orina. Es frecuente omitir al su­jeto en los objetivos; se supone que el sujeto es el pa­ciente, a menos que se indique lo contrario.
2.  Verbo. El verbo especifica una acción que el paciente debe realizar, como lo que debe hacer, aprender o expe­rimentar. Se deben emplear verbos que denoten conduc­tas directamente observables, como administrar, mos­trar, caminar, etc.
3.  Condiciones o puntualizaciones. Las condiciones o puntualizaciones pueden añadirse al verbo para explicar las circunstancias en las cuales debe producirse la conducta del paciente.
4.  . Criterio de rendimiento esperado. El criterio indica el estándar por el que se evalúa un rendimiento, o el nivel al cual el paciente llevará a cabo la conducta especificada. Estos criterios pueden concretar el tiempo u la rapidez, la exactitud, la distancia y la calidad. 
SELECCIÓN DE LOS INTERVENCIONES Y ACTIVIDADES DE ENFERMERÍA
Las intervenciones y actividades de enfermería son las accio­nes que el profesional de enfermería realiza para alcanzar los objetivos del paciente. Las intervenciones específicas selec­cionadas deben centrarse en la eliminación o la reducción de la etiología del diagnóstico de enfermería, que es la segunda parte del enunciado diagnóstico.
Las intervenciones de los diagnósticos de enfermería de riesgo deben medidas destinadas a reducir los factores de riesgo del paciente, que se encuentran también en la segunda parte del enunciado.
La identificación correcta de la etiología durante la fase de diagnóstico proporciona el marco de trabajo para seleccionar intervenciones de enfermería satisfactorias.
TIPOS DE INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
Las intervenciones de enfermería se identifican y redactan du­rante la etapa de planificación del proceso de enfermería; sin embargo, en realidad se llevan a cabo durante la fase de ejecu­ción. Las intervenciones de enfermería incluyen los cuidados tanto directos como indirectos, así como las estrategias inicia­das por el profesional de enfermería, las estrategias iniciadas por el médico o las iniciadas por otro profesional de asistencia sanitaria. Los cuidados directos son intervenciones realizadas mediante la interacción con el paciente. Los cuidados indirec­tos son intervenciones que se realizan a distancia del paciente pero con la finalidad de ayudarlo, como la colaboración inter­disciplinaria o el control del entorno de cuidados.
Las intervenciones independientes son aquellas activida­des que los profesionales de enfermería están autorizados a em­prender en función de sus conocimientos y habilidades. Com­prenden los cuidados físicos, la valoración continuada, el apoyo y el soporte emocional, la educación, el asesoramiento, el control del entorno y la referencia a otros profesionales sani­tarios.

Las intervenciones dependientes son las que se llevan a cabo por prescripción o bajo la supervisión de un médico, o de acuerdo con procedimientos sistematizados. McCloskey y Bulechek (2000) llaman a estas intervenciones tratamientos inicia­dos por el médico. Las prescripciones del médico suelen consis­tir en medicamentos, tratamiento intravenoso, pruebas diagnósticas, tratamientos, dieta y actividad. El profesional de enfermería es responsable de explicar las prescripciones médi­cas, valorar su necesidad y administrarlas. Las intervenciones de enfermería pueden escribirse para individualizar la prescripción médica en función del estado del paciente.

Las intervenciones interdependientes son acciones que el profesional de enfermería lleva a cabo en colaboración con otros miembros del equipo de asistencia sanitaria, como fisioterapeutas, trabajadores sociales, especialistas en dietética, y médicos. Las actividades de enfermería interdependientes re­flejan cómo se superponen las responsabilidades del personal sanitario y las relaciones profesionales entre ellos.

ANÁLISIS DE LOS CONSECUENCIAS DE CADA INTERVENCIÓN

Para cada objetivo de enfermería suelen poderse identificar di­versas intervenciones posibles. La tarea del profesional de en­fermería es escoger aquellas que tienen una mayor probabili­dad de lograr los resultados esperados. El profesional de enfermería comienza analizando los riesgos y los beneficios de cada intervención.
CRITERIOS PARA SELECCIONAR LAS INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
Una vez consideradas las consecuencias de las distintas inter­venciones de enfermería posibles, el profesional de enfermería debe escoger una o más intervenciones con una mayor proba­bilidad de éxito. Aunque esta decisión se basa en los conoci­mientos y la experiencia, la información proporcionada por el paciente es importante.
Los siguientes criterios pueden ayudar al profesional de en­fermería a decidir cuáles son las mejores intervenciones de en­fermería. El plan debe cumplir los siguientes requisitos:
Debe ser seguro y adecuado para la edad, el estado de sa­lud y la enfermedad del individuo.
Debe ser alcanzable con los recursos disponibles. Por ejemplo, un profesional de enfermería de asistencia domi­ciliaria podría desear incluir una orden de enfermería para
un paciente anciano para «Comprobar la glucemia diaria­mente»; pero para que esta orden se pusiera en práctica, el
paciente tendría que conservar la vista, la cognición y la memoria para llevar a cabo esta orden de forma indepen­diente, o debería haber visitas de enfermería domiciliaria disponibles y dentro de los límites económicos.
Debe ser congruente con las creencias, los valores y la cultura del paciente.
Debe ser congruente con otros tratamientos (p. ej., si al paciente se le ha prohibido ingerir alimentos, la estrategia de un tentempié nocturno debe posponerse hasta que su salud lo permita).
Debe estar basada en los conocimientos y la experiencia de enfermería o de ciencias relacionadas (es decir, debe basarse en un fundamento lógico). En el plan de cuidados de enfermería de Amanda Aquilini, en las páginas 344-346, se citan ejemplos de fundamentos lógicos.
Debe responder a los estándares de cuidados determina­dos por las leyes estatales, las asociaciones profesionales (American Nurses Association) y la política del centro. Muchos centros tienen políticas que dirigen las activida­des de los profesionales sanitarios y protegen a los pacien­tes. Las reglas para las horas de visita y los procedimien­tos que deben seguirse cuando un paciente experimenta una parada cardíaca son ejemplos de ello. Si una política no beneficia a los pacientes, los profesionales de enferme­ría tienen la responsabilidad de notificar este hecho a las personas pertinentes.

 REDACCIÓN DE LAS PRESCRIPCIONES DE ENFERMERIA.
 Tras elegir las órdenes de enfermería adecuadas, el profesional de enfermería las redacta en el plan de cuidados como órdenes de enfermería. Las prescripciones de enfermería son instruc­ciones para las actividades concretas que el profesional de en­fermería realiza con el fin de ayudar al paciente a conseguir los objetivos de salud establecidos. El término prescripción con­lleva un sentido de responsabilidad para el profesional de en­fermería que prescribe y para el que la lleva a cabo.
FECHA
Las prescripciones de enfermería se fechan cuando se redactan y se revisan de forma regular a intervalos que dependen de las necesidades del paciente.
VERBO DE ACCIÓN
El verbo de acción inicia la prescripción y debe ser preciso. En ocasiones, una puntualización puede au­mentar la precisión de la prescripción de enfermería.
ÁREA DE CONTENIDO
El contenido es el qué y el dónde de la prescripción.
ELEMENTO TIEMPO
El elemento tiempo responde al cuándo, cuánto tiempo o con qué frecuencia debe producirse la intervención de enfermería.
FIRMA
La firma del profesional de enfermería que prescribe es un signo de su responsabilidad y tiene valor legal.
RELACIÓN ENTRE LAS PRESCRIPCIONES DE ENFERMERÍA Y EL ESTADO DEL PROBLEMA
Dependiendo del tipo de problema del paciente, el profesional de enfermería redacta prescripciones para la observación, la prevención, el tratamiento y la promoción de la salud. Las prescripciones de observación son valoraciones que se realizan para determinar si se está produciendo una complica­ción y las observaciones de las respuestas del paciente a los tratamientos de enfermería o de otro tipo. El profesional de en­fermería debe redactar prescripciones de observación para los problemas reales y para los posibles riesgos.
Las prescripciones de prevención prescriben los cuidados necesarios para prevenir complicaciones o para reducir los factores de riesgo. Se utilizan sobre todo para diagnósticos de enfermería potenciales y para problemas interdependientes.
Las prescripciones de tratamiento comprenden la instruc­ción, las referencias a otros profesionales, la fisioterapia, y otros cuidados necesarios para tratar los diagnósticos de enfermería reales. Algunas prescripciones pueden tener una finali­dad preventiva o terapéutica, dependiendo de la situación del problema.
 Las prescripciones de promoción de la salud son adecuadas cuando el paciente no tiene problemas de salud o cuando el profesional de enfermería formula un diagnóstico de salud. Estas intervenciones de enfermería se centran en ayudar al pa­ciente a identificar áreas de mejoría que le conduzcan a un ni­vel superior de salud, y actualizan el potencial global de salud del paciente.
 DELEGACIÓN DE LA EJECUCIÓN
La delegación es otra actividad que tiene lugar durante la fase de planificación del proceso de enfermería. Cuando escoge las intervenciones de enfermería y redacta las prescripciones de enfermería en el plan de cuidados del paciente, el profesional de enfermería debe determinar también quién realizará las activi­dades.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente trabajo, solo para que se vea un poco formal, sugeriría, si es aceptable, agregar la refencia o bibliografía! Felicidades! Saludos!

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