Ejecucion y Evaluacion. 4a. y 5a. Etapa del Proceso de Enfermería.

EJECUCION:
La ejecución es la cuarta etapa del Proceso de Enfermería, en el cual el profesional de enfermería ejetu las intervenciones de enfermería y registra los cuidados administrados.
Habilidades interpersonales para informar y tranquilizar al paciente, y habilidades técnicas para cubrir al paciente y manipular el instrumental.Las habilidades cognitivas (habilidades intelectuales) incluyen la resolución de problemas, la toma de decisiones, el pensamiento crítico y la creatividad. Son esenciales para proporcionar cuidados de enfermería seguros e inteligentes.
Las habilidades interpersonales son todas las intervenciones, verbales y no verbales, que realizan las personas al interaccionar directamente unas con otras. La eficacia de una acción de enfermería a menudo depende en gran medida de la capacidad del profesional de enfermería de comunicarse con otros.
Las habilidades técnicas son habilidades prácticas, tales como la manipulación de equipos o instrumental, la administración de inyecciones, la colocación de vendajes, y mover, levantar y cambiar de posición a los pacientes. Estas habilidades reciben también el nombre de procedimientos o habilidades psicomotoras. El término psicomotor incluye el componente interpersonal, por ejemplo, la necesidad de comunicarse con el paciente.
Las habilidades técnicas requieren conocimientos y, a menudo, destreza manual. El número de habilidades técnicas que se espera de un profesional de enfermería ha aumentado mucho en los últimos años debido al mayor uso de la tecnología, en especial en los hospitales de cuidados agudos.

El proceso de ejecución consta normalmente de los siguientes pasos:

  • Nueva valoración del paciente.
  • Determinar la necesidad de intervención del profesional de enfermería.
  • Ejecutar las intervenciones de enfermería.
  • Supervisar los cuidados delegados.
  • Registrar las intervenciones de enfermería.

NUEVA VALORACIÓN DEL PACIENTE

Justo antes de ejecutar una intervención, el profesional de enfermería debe volver a valorar al paciente para asegurarse de que aún es necesario prescripción en práctica dicha intervención. Aunque exista una prescripción escrita en el plan de cuidados, la situación o el estado del paciente puede haber cambiado.


DETERMINAR LA NECESIDAD DE AYUDA DEL PROFESIONAL DE ENFERMERÍA
Al ejecutar algunas intervenciones de enfermería, el profesional de enfermería puede requerir ayuda por uno de los siguientes motivos:
El profesional de enfermería no es capaz de ejecutar de forma segura la intervención de enfermería por sí solo (p. ej., deambulación de un paciente obeso inestable).
La ayuda reduciría el estrés del paciente (p. ej., dar la vuelta a un paciente que experimenta dolor agudo cuando se le mueve).
El profesional de enfermería carece de los conocimientos o las habilidades para ejecutar una intervención de enfermería concreta (p. ej., un profesional de enfermería que no esté familiarizado con un modelo específico de equipo de tracción necesitaría ayuda la primera vez que lo aplicara).

EJECUCIÓN DE LAS INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
Es importante explicar al paciente qué intervenciones van a llevarse a cabo, qué sensaciones cabe esperar, qué se espera que haga y cuál es el resultado esperado.

Para muchas actividades de enfermería también es importante garantizar la intimidad del paciente, por ejemplo cerrando la puerta, corriendo las cortinas o tapando al paciente. Los profesionales de enfermería también coordinan los cuidados del paciente. Esta actividad implica programar contactos del paciente con otros departamentos (p. ej., técnicos de laboratorio y radiología, fisioterapeutas y terapeutas respiratorios) y actuar de enlace entre los miembros del equipo de asistencia sanitaria.

Al ejecutar las intervenciones, los profesionales de enfermería deben seguir las siguientes directrices:

Basar las intervenciones de enfermería en conocimientos científicos, investigaciones de enfermería y estándares profesionales de cuidados (práctica basada en la evidencia) siempre que sea posible. El profesional de enfermería debe ser consciente del fundamento lógico racional que subyace en cada intervención, así como de sus posibles efectos secundarios y complicaciones.
  • Comprender claramente las prescripciones que deben ejecutarse y cuestionar aquellas que no se comprendan. El profesional de enfermería es responsable de la ejecución inteligente de los planes de cuidados médicos y de enfermería; para ello debe tener conocimientos de cada intervención y de su propósito en el plan de cuidados del paciente, así como de cualquier contraindicación (p. ej., alergias) y de los cambios en el estado de éste que podrían afectar a la prescripción.
  • Adaptar las actividades a cada paciente específico. Las creencias de un paciente, sus valores, edad, estado de salud y entorno son factores que pueden afectar al éxito de una actuación de enfermería.
  • Ejecutar cuidados seguros.
  • Proporcionar asesoramiento, apoyo y consuelo. Estas actividades de enfermería independientes potencian la eficacia de los planes de cuidados de enfermería (
  • Aplicar un enfoque holístico. El profesional de enfermería siempre debe ver al paciente como un todo y considerar sus respuestas en ese contexto.
  • Respetar la dignidad del paciente y potenciar su autoestima. Son formas de hacerlo proporcionar intimidad y animar a los pacientes a tomar sus propias decisiones.
  • Animar a los pacientes a participar activamente en la ejecución de las intervenciones de enfermería. La participación activa potencia la sensación de independencia y control del paciente.

SUPERVISIÓN DE LOS CUIDADOS DELEGADOS
Si se han delegado ciertos cuidados a otros miembros del equipo, el profesional de enfermería responsable de los cuidados globales del paciente debe asegurarse de que las actividades se hayan ejecutado de acuerdo con el plan de cuidados. Es posible que se pida a otros cuidadores que comuniquen sus intervenciones al profesional de enfermería registrándolas en el informe escrito del paciente, mediante un informe verbal, o rellenando un formulario impreso. El profesional de enfermería validará y responderá a cualquier respuesta o hallazgo negativos del paciente.

REGISTRAR LAS INTERVENCIONES DE ENFERMERÍA
Tras llevar a cabo las intervenciones de enfermería, el profesional de enfermería completa la fase de ejecución registrando las intervenciones y las respuestas del paciente en las notas de evolución de enfermería. Éstas forman parte de la historia permanente sobre el paciente del centro. Los cuidados de enfermería no deben registrarse por adelantado, ya que es posible que el profesional de enfermería determine al volver a valorar al paciente que la intervención no debe o no puede ejecutarse.
Las intervenciones de enfermería se comunican verbalmente además de por escrito. Cuando la salud de un paciente está cambiando rápidamente, el profesional de enfermería a cargo de éste puede requerir que se le mantenga al día mediante informes verbales. Los profesionales de enfermería también comunican el estado de los pacientes en los cambios de tumo o al transferir al paciente a otra unidad o centro en persona, mediante grabación o por escrito.

EVALUACIÓN:
Evaluar es juzgar o estimar. La evaluación es la quinta y última fase del proceso de enfermería. En este contexto, la evaluación es una actividad planificada, continuada y dotada de objetivos, en la cual los pacientes y los profesionales de enfermería determinan

a) la evolución del paciente en relación con la consecución de los objetivos/resultados

b) la eficacia del plan de cuidados de enfermería. La evaluación es un aspecto importante del proceso de enfermería, ya que las conclusiones extraídas de la misma determinan si es preciso suspender, continuar o modificar las intervenciones de enfermería.

La evaluación es un proceso continuo. La evaluación que se lleva a cabo durante o inmediatamente después de ejecutar una orden permite al profesional de enfermería modificar sobre la marcha una intervención. La evaluación que se realiza a intervalos específicos pone de manifiesto el alcance de los progresos del paciente en relación con la consecución de los objetivos y permite al profesional de enfermería corregir cualquier deficiencia y modificar el plan de cuidados según sea necesario.

La evaluación continúa hasta que el paciente logra los objetivos de salud o se le da el alta de los cuidados de enfermería. La evaluación del alta incluye el estado de la consecución de los objetivos y las capacidades de autocuidado del paciente en relación con los cuidados de seguimiento. La mayoría de los centros dispone de un informe del alta especial para esta evaluación.

RELACIÓN ENTRE LA FASE DE EVALUACIÓN Y OTRAS FASES DEL PROCESO DE ENFERMERÍA

El éxito de la fase de evaluación depende de la eficacia de los pasos que la preceden.
Los datos de la valoración deben ser exactos y completos, de forma que el profesional de enfermería pueda formular diagnósticos de enfermería y resultados esperados apropiados.

RELACIÓN ENTRE LAS ACTIVIDADES DE ENFERMERÍA Y LOS RESULTADOS
El cuarto aspecto del proceso de evaluación es determinar si las intervenciones de enfermería guardan alguna relación con los resultados. Nunca debe suponerse que una intervención de enfermería fue la causa o el único factor responsable de haber conseguido el objetivo, de haberlo conseguido parcialmente, o de no haberlo conseguido.

EXTRACCIÓN DE CONCLUSIONES SOBRE EL ESTADO DEL PROBLEMA
El profesional de enfermería utiliza los juicios sobre la consecución de objetivos para determinar si el plan de cuidados ha sido eficaz para resolver, reducir o prevenir los problemas del paciente.

CONTINUACIÓN, MODIFICACIÓN Y SUSPENSIÓN DEL PLAN DE CUIDADOS DE ENFERMERÍA
Tras extraer conclusiones sobre el estado de los problemas del paciente, el profesional de enfermería modifica el plan de cuidados según sea necesario. Dependiendo del centro, las modificaciones pueden realizarse tachando partes del plan de cuidados, o marcando partes con un rotulador, o escribiendo «Suspendido» (S) y la fecha.

Tanto si se cumplen los objetivos como si no, es preciso tomar una serie de decisiones en relación con la continuación, la modificación o la suspensión de los cuidados de enfermería para cada problema. Antes de realizar modificaciones individuales, el profesional de enfermería debe determinar primero por qué el plan en conjunto no fue totalmente eficaz.

VALORACIÓN. Una base de datos incompleta o incorrecta influye en todos los pasos posteriores del proceso de enfermería y en el plan de cuidados. Si los datos son incompletos, el profesional de enfermería debe volver a valorar al paciente y registrar los nuevos datos. En algunos casos, los nuevos datos pueden indicar la necesidad de nuevos diagnósticos de enfermería, nuevos objetivos y nuevas prescripciones de enfermería.

DIAGNÓSTICO. Si la base de datos está incompleta, es posible que se requieran nuevos enunciados diagnósticos

PLANIFICACIÓN: RESULTADOS ESPERADOS.
Si un diagnóstico de enfermería es inexacto, obviamente el enunciado de objetivos requiere una revisión. Si el diagnóstico de enfermería es adecuado, el profesional de enfermería debe verificar que los objetivos son realistas y alcanzables. Los objetivos no realistas deben corregirse. También es preciso determinar si las prioridades han cambiado y si el paciente sigue estando de acuerdo con las prioridades. Asimismo, deben redactarse los objetivos para todo nuevo diagnóstico de enfermería.

PLANIFICACIÓN: PRESCRIPCIONES DE ENFERMERÍA. El profesional de enfermería investiga si las intervenciones de enfermería estaban relacionadas con la consecución de los objetivos y si se seleccionaron las intervenciones de enfermería más adecuadas. Aunque los diagnósticos y los objetivos sean los apropiados, es posible que no se hayan escogido las intervenciones de enfermería mejores para alcanzar los objetivos.

EJECUCIÓN
 Aunque todos los pasos del plan de cuidados parezcan ser satisfactorios, la forma en la que se ejecutó el plan puede haber interferido en la consecución de los objetivos. Antes de seleccionar nuevas intervenciones, el profesional de enfermería debe comprobar si se llevaron a cabo las prescripciones de enfermería. Otro personal puede no haberlas realizado, ya sea porque las prescripciones no estaban claras o porque no eran razonables en términos de limitaciones externas tales como dinero, personal o equipo.

Una vez realizadas las modificaciones necesarias en el plan de cuidados, el profesional de enfermería ejecuta el plan modificado y de nuevo comienza el ciclo del proceso de enfermería.


EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LOS CUIDADOS DE ENFERMERÍA
Además de evaluar la consecución de objetivos para pacientes individuales, los profesionales de enfermería también participan en la evaluación y en la modificación de la calidad global de los cuidados suministrados a grupos de pacientes. Este proceso forma una parte esencial de la responsabilidad profesional frente a terceros.

GARANTÍA DE CALIDAD
Un programa de garantía de calidad (GC) es un proceso continuado y sistemático diseñado para evaluar y promover la excelencia en la asistencia sanitaria proporcionada a los pacientes. La garantía de calidad a menudo hace referencia a la evaluación del nivel de cuidados suministrado en un centro de asistencia sanitaria, pero puede limitarse a la evaluación del rendimiento de un profesional de enfermería, o implicar, de forma más amplia, la evaluación de la calidad de los cuidados en un centro o incluso en un país.

La garantía de calidad requiere una evaluación de tres componentes de los cuidados: la estructura, el proceso y los resultados. Cada tipo de evaluación requiere criterios y métodos diferentes, y cada uno tiene un objetivo distinto.

La evaluación de la estructura tiene por objetivo el marco en el que se proporcionan los cuidados. Da respuesta a la pregunta: ¿Cuál es el efecto del marco de provisión de cuidados sobre la calidad de los mismos? Los estándares estructurales describen las características ambientales y organizativas que influyen sobre los cuidados, tales como el equipo y los profesionales.

La evaluación del proceso tiene por objeto la forma en la que se proporcionan los cuidados. Da respuesta a preguntas tales como las siguientes: ¿son los cuidados relevantes para las necesidades del paciente? ¿Son los cuidados apropiados, completos y oportunos? Los estándares del proceso se centran en la forma en la que el profesional de enfermería utiliza el proceso de enfermería

La evaluación de resultados tiene por objeto los cambios demostrables en el estado de salud del paciente a consecuencia de los cuidados de enfermería. Los criterios de resultados se redactan en términos de respuestas del paciente o estado de salud, de la misma forma que se hace para la evaluación dentro del proceso de enfermería. Por ejemplo, «¿Cuántos pacientes sometidos a prótesis de cadera experimentan una neumonía?» o «¿Cuántos pacientes con colostomía experimentan una infección que retrasa el alta?»

MEJORA DE CALIDAD
La mejora de calidad (MC) también se conoce como mejora continua de calidad (MCC), gestión integral de calidad (GIC), mejora del rendimiento (MR) o mejora persistente de calidad (MPC). la MC es el compromiso y el enfoque aplicados de forma continua para mejorar cada proceso en cada parte de una organización, con la finalidad de alcanzar y superar las expectativas del consumidor y los resultados.

A diferencia de la garantía de calidad, la MC sigue a los cuidados del paciente en vez de una estructura organizativa, se centra en el proceso en vez de en los individuos, y emplea un enfoque sistemático con la intención de mejorar la calidad de los cuidados en vez de garantizar la calidad de los mismos. Los estudios de MC se centran en identificar y corregir los problemas de un sistema, como la duplicación de los servicios en un hospital o la mejora de los servicios.

AUDITORÍA DE ENFERMERÍA
Una auditoría implica el examen o la revisión de informes. Una auditoría retrospectiva consiste en la evaluación de los informes de un paciente después del alta del centro. Retrospectivo significa «relativo a acontecimientos pasados». Una auditoría concurrente supone la evaluación de los cuidados sanitarios de un paciente mientras éste aún está recibiendo cuidados en el centro. Estas evaluaciones utilizan la entrevista, la observación directa de los cuidados de enfermería y la revisión de las historias clínicas para determinar si se han cumplido criterios específicos.

Otro tipo de evaluación de los cuidados es la revisión por iguales. En la revisión de enfermería por iguales, profesionales de enfermería que actúan con el mismo nivel de capacidad, es decir, iguales, valoran la calidad de los cuidados o del ejercicio realizado por otros profesionales de enfermería igualmente cualificados. La revisión por iguales se basa en estándares o criterios preestablecidos.

Existen dos tipos de revisiones por iguales: la revisión individual y la auditoría de enfermería. La revisión por iguales individual se centra en el rendimiento de un profesional de enfermería individual. La auditoría de enfermería se centra en la evaluación de los cuidados de enfermería mediante la revisión de los informes. El éxito de estas auditorías depende de una documentación exacta: los auditores presuponen que si los datos no se han registrado, los cuidados no se han proporcionado.

3 comentarios:

BLANCA SANTILLAN dijo...

Tu blog esta muy padre la información es muy buena y legible
solo checa tienes unos pequeños errores de ortografía

daniela gonzalez dijo...

excelente información, muchas gracias por subirla!

Daniela , Tijuana, b.c.

Estudiando Enfermería dijo...

Muy muy completo. Era exactamente lo que necesitaba, gracias y enhorabuena!

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